Probablemente este 2020 será recordado por diversas cuestiones, la mayoría de ellas negativas (y como consecuencia de la pandemia mundial). Ya en la esfera automotriz podría decirse que es el año de los SUV. Es que en los últimos meses, varias terminales lanzaron, o comenzaron a producir o desarrollar, modelos de ese segmento en la región.

Ya sea por moda o por cuestiones aspiracionales los SUVs fueron ganando terreno. Y aunque este tipo de carrocerías van en ascenso, todavía en nuestro país pueden crecer mucho más si lo comparamos con otros mercados.

Hoy nos toca analizar la última gran novedad del segmento: la nueva Chevrolet Tracker. Se trata de la segunda generación, que por primera vez General Motors importa desde Brasil (antes llegaba de México). Y realmente es una renovación total, con la incorporación de la plataforma GEM. 

Exterior 

La primera sensación que se tiene al verla es que parece más grande que la anterior (ver prueba). Mide 4,27 metros. En realidad, solo es apenas 12mm más larga y 15mm más ancha que antes, pero es 48mm más baja. Esto último probablemente es lo que refuerce esa idea.

En cuanto a diseño se la ve más moderna y con ciertos rasgos de modelos de un segmento superior, donde abundan las SUV asiáticas. De frente, se destaca la parrilla alta con un cromado del mismo ancho. Por arriba, el moño de gran tamaño y a sus lados los nuevos faros con tecnología full Led en esta versión tope de gama Premier.

También presenta la luz de giro con la misma tecnología, y con un formato muy particular: por debajo de la óptica y en el lugar donde suelen ubicarse los auxiliares o DRL.

De costado, el cambio no parece demasiado radical. Se reubicaron los espejos, perdió el “ventilete” delantero y esas curvas del pasarruedas trasero, tan características de la generación anterior. Ahora hay más trazos acordes a la tendencia actual. Calza rodado 17″.

Vista de atrás ya no tiene nada de su predecesora. Las luces también Led son ahora horizontales y están divididas con una parte en el portón, que ya no aloja la patente: solo la insignia de Chevrolet.

El paragolpes trasero carece de una superficie de contacto continúa y, por la altura del aplique plástico satinado, podría ser el que termine absorbiendo raspones y roces cotidianos.

En general, presenta una línea más moderna y agradable, digamos que para todos los gustos aunque también menos personal. Esta Tracker en color Azul Power, exclusivo de la versión Premier, le sienta muy bien. 

Interior

El interior es totalmente diferente. Tanto la plancha, como el tablero, el volante y los asientos están inspirados en la última tendencia del moño. La pantalla subió y ahora es flotante como en otros productos de la marca, mientras que bajaron los comandos de la climatización (de una sola zona), ya que antes aparecen las salidas de aire.

El tablero mejoró en su disposición y claridad, pero es algo chico. El equipamiento de la Chevrolet Tracker Premier es muy completo. Tiene acceso sin llave, Apple Carplay y Android Auto, Wifi, control de velocidad crucero, cargador inalámbrico de celulares e indicador de presión de neumáticos.

También doble techo solar, que le aporta luminosidad y ventilación. La cortina es eléctrica y logra oscuridad total si el sol molesta. Hay costuras simulando tapizados incluso en la plancha, que perdió las zonas soft al tacto. Las nuevas butacas son cómodas, con texturas de nuevo diseño. 

Atrás mejoró el espacio para las piernas, aunque un tercer pasajero estará incómodo: no por el piso (que es plano) sino por la dureza del apoyabrazos central. Quienes viajen allí cuentan con dos fichas USB, pero no con salidas de la climatización. 

El baúl aumentó un 30%, según Chevrolet. Ahora es de 392 litros, una capacidad correcta aunque no es la más amplia del segmento. Tiene luz, un piso rígido de buena factura y doble altura para aumentar aún más su espacio. Pero debajo de él aparece una rueda de auxilio del tipo temporal.

Motor

Aquí radica la gran novedad de esta Chevrolet Tracker de nueva generación. Está impulsada por un 1.2 turbo, 3 cilindros en línea y 12 válvulas que entrega 132 caballos de fuerza, con un torque de 19,2 kgm a solo 2.000 rpm (el 1.8 anterior lograba 140 CV pero 17,9 kgm a 3.800 rpm). La transmisión automática continúa con seis marchas, pero esta generación ya no cuenta con una opción 4×4.

Entre las características del nuevo motor se debe destacar que la correa de distribución está inmersa en aceite, lo que le permite hacer más de 200 mil kilometros sin cambiarla. Al ser más potente y liviana que antes (pesa 1.271 kg), obtiene buenos resultados dinámicos. La velocidad máxima es de 182 km/h. De 0 a 100 apenas supera los 10 segundos. Notable mejora con respecto al 1.8 de la generación pasada. 

También logra mejorar los valores en consumo, que era el talón de Aquiles de la antigua motorización. El urbano está por debajo de los 10 Km/l, y a 120 constantes marca 14 km/l. El tanque carga solo 44 litros.

Al abrir el capot se entiende porqué algunas automotrices utilizan un cobertor plástico para embellecer el impulsor. En este caso, no hay nada: tantos cables y mangueras que van y vienen hacen perder la ubicación de la tapa del aceite, por ejemplo.

Pese a sus tres cilindros con su sonido tan característico, no llega a escucharse rumorosidad, salvo en las aceleraciones más intensivas. Eso se debe a las mejoras en la aislación acústica, con diversos paneles para que no filtre hacia el habitáculo.

Seguridad

En este ítem, también se destaca la nueva Chevrolet Tracker. Está equipada con ABS, ESP, 6 airbags, y asistente de arranque en pendiente, entre otros. Si bien perdió los discos traseros, logra detenerse en distancias acordes. La gran diferencia pasa por los sistema de alerta de colisión, que suma el frenado automático de emergencia. Lo hemos probado y funciona muy bien.

Además, cuenta con alerta de punto ciego, sensores de estacionamiento delantero y trasero, cámara marcha atrás, el servicio OnStar (que ya es de serie en todas las versiones) y el asistente de estacionamiento automático. Sirve tanto para espacios paralelos como perpendiculares. Muy cómodo. 

Precio y garantía

Esta versión figura con un precio de lista de $ 2.063.900. Es una cifra que cuesta conseguir en la actualidad debido a los altos sobreprecios del mercado. La sospecha es que en realidad puede ser una manera de evitar que ingrese a tributar con los Impuestos al Lujo y, que al fin y al cabo, el consumidor termina abonando esa diferencia de todas maneras. 

La Tracker compite con rivales ya muy instalados como la Volkswagen T-Cross, Ford Ecosport, Renault Captur, Nissan Kicks y Jeep Renegade, entre otros. Lo cierto es que se trata de un producto que podría definirse en esta palabra: equilibrio. Tiene un buen diseño pero sin descollar, un motor más eficiente pero no el más potente, y mejoras en seguridad. Habrá que ver si el cliente pondera esas cuestiones a la hora de desembolsar el dinero.

La garantía es por 3 años o 100 mil kilometros.

Nos encantó de la Chevrolet Tracker Premier 

Motor y prestaciones

Diseño moderno

Sistema de seguridad autónomos 

Conectividad y tecnología

Más espacio en plazas traseras y baúl

No le perdonamos a la Chevrolet Tracker Premier

Precio algo elevado

Auxilio temporal

Tablero chico

Sin opción de tracción integral 

Falta de salidas de climatización traseras

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Federico Smith

Por Federico Smith

Periodista y Locutor, desde 1997 pasé por diversos medios gráficos y audiovisuales. Actualmente, hablo del sector automotor en Radio 10, Radio Del Plata y Motorweb. Soy porteño y un apasionado de los autos en general pero aún más de los clásicos.

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