Prueba: Volkswagen Passat 2.0 TSI Highline DSG

La octava generación del clásico sedán grande de Volkswagen está en Argentina y nosotros lo probamos durante una semana. Por más de mil kilómetros pudimos evaluar el nuevo Passat, con la única motorización disponible en nuestro país, un 2.0 Turbo de 220cv unido a una caja automática DSG de 6 marchas.  Con fotos exclusivas por Martín Lübel.

Esta nueva generación del Passat (conocida internamente como “B8”), reformula completamente la receta del tricuerpo grande del segmento D de la marca alemana. Ahora, con un diseño que rompe con todas las ediciones anteriores, propone un modelo mucho más moderno, de aspecto muy dinámico y que resulta más atractivo para una franja más amplia de clientes.

Importado de Alemania, se presenta muy bien plantado con un diseño anguloso y lineal, como todos los últimos lanzamientos de la marca VW. La variante Highline, que probamos en esta nota, viene con unas llantas de 18 pulgadas en gris apenas más oscuro que el típico gris de las llantas de aleación, y llenan muy bien los amplios pasarruedas del auto. La altura es un poco más levada que en las variantes europeas, y esto le quita un poco de agresividad al aspecto general del modelo, pero compensa las condiciones de nuestra detonada red vial sin afectar el desempeño dinámico.

Adentro el Passat se muestra también súper moderno y tecnológico, con la introducción del nuevo clúster de tablero digital “Active Info Display”, que reemplaza al tradicional conjunto de agujas. Junto a un equipo multimedia en la consola central con pantalla táctil de 8 pulgadas, hay variedad de informacion para todos los gustos. A veces, incluso, demasiada. No habrá muchas sorpresas para quien esté acostumbrado a los Volkswagen actuales, y encontrará todos los comandos familiares y distribuidos con la misma lógica de la marca. Se ofrecen distintas tapicerías e insertos decorativos en plancha y contrapuertas, teniendo nuestra unidad la combinación más delicada, con zonas centrales muy claritas, casi blancas.

Para los más tradicionales, o los más prácticos que no quieran renegar con mantenimientos, hay opciones de cuero total oscuro. Y para quien quiera una personalidad un poco más deportiva y juvenil, Volkswagen ofrece también una variante “R-Line” del Passat con caracterizaciones solamente estéticas, tanto del exterior como del interior.  El habitáculo es amplio como siempre lo fue en el Passat, ganando en esta generación algunos centímetros más a lo ancho y a lo largo. Esto es especialmente apreciable en las plazas traseras, ahora con más espacio para las piernas de los pasajeros. 

La fabricación del Passat es muy buena y la calidad percibida en todo el auto es ejemplar por tratarse de una marca generalista. Estos autos ya están muy cerca de los llamados Premium -incluso en su precio- tanto en calidad como en prestaciones, y en países como el nuestro, donde la imagen de marca puede convertirse en un peligro, el perfil mas discreto de ciertas marcas puede ser un atributo por el que muchos eligen pagar un poco más, peor sin resignar contenidos ni comodidades. Se nota que se trata de un Volkswagen fabricado en Alemania, y cada centímetro del auto lo manifiesta en cuestiones de terminaciones y atención al detalle. 

La motorización ofrecida en esta generación para nuestro país es uno sola. Es el conocido 2 litros TSI, con distribución a cadena, 16 válvulas, turbo con intercooler, que desarrolla 220cv de potencia máxima y tiene un torque generoso de 350Nm. Solo hay opción de caja automática de doble embrague DSG de 6 marchas, con tracción delantera. Las opciones con motor TDI, V6 o la tracción integral 4motion, lamentablemente parecen ser cosa del pasado para nuestro mercado.

El desempeño de este motor (el mismo que equipa por ejemplo a un Golf GTI, aunque con 10 caballos –declarados- menos), le da al nuevo Passat unas prestaciones brillantes para un sedan de su tamaño, y le aporta ese espíritu que hasta ahora nunca tuvo en generaciones pasadas este clásico sedan alemán. Incluso en aceleraciones fuertes, el motor produce un sonido cuasi deportivo, sumándole un toque de pequeña adrenalina a cualquier “sorpasso” en ruta. Realmente un cambio de espíritu muy bienvenido para el Passat Highline. No solo es rápido en acelerar de 0 a 100km/h en 7.10 segundos, si no que recupera notablemente, pasando de 80 a 120 km/h en 4.2 segundos. Nada mal para un auto de 4.76 metros de largo y 1505 kilos de peso total !

El andar es otra de las grandes “pegadas” de este modelo, así como está configurado para nuestro mercado. El Passat Highline tiene llantas de 18 pulgadas, montadas sobre neumáticos de 235-45, otorgan un andar bastante más agradable de lo que se supondría por el tamaño de la llanta. Sumado al seteo de suspensiones, el Passat se las arregla para lograr un promedio de uso más que amplio. Podremos disfrutar de un manejo alegre y demandante por las Sierras del Córdoba, sin por ello pagar con un andar áspero y duro en un empedrado porteño en mal estado. Casi casi, lo mejor de ambos mundos. 

Acompaña perfectamente el comportamiento de la caja de doble embrague DSG, que con sus pasajes de cambios rápidos, permite tanto una suavidad imperceptible al usarlo en modo Directo, como reacciones brillantes si lo pasamos al modo deportivo, o incluso el modo manual. Las levas detrás del volante, colaboran al entretenimiento el día que querramos hacer los cambios de marcha nosotros mismos. El resultado de esta eficiente combinación mecánica arrojó muy buenos consumos, con 10.5 litros cada 100Km en ciclo urbano, siempre usado en D y con el climatizador encendido, y en ruta 7.1 litros cada 100 km a 130 km/h, siempre circulando en sexta marcha en Drive. 

Cuatro cámaras en los 4 lados del Passat recrean el entorno completo para dar una visión periférica total.

A nivel tecnológico este nuevo Passat realmente ofrece de todo. Un equipamiento sobrado –que en parte justicia su precio- Ya con el sistema de info-entretenimiento combinado con el tablero digital y las cámaras de visión externa de 360° como ayudas al estacionamiento, tenemos pantallas y configuraciones para quedarnos buena parte de una tarde “jugando” con las opciones. Entre ellas, hay algunas mas que interesantes. Por ejemplo el “Dynamic Chassis Control” que nos permite, con un simple botón a la izquierda de la selectora de cambios, modificar parámetros de respuesta de la direccion asistida (eléctrica), del acelerador y de las suspensión del auto. 

El sistema de info-entretenimiento ofrece tambien un monitoreo de la potencia del motor, seguimiento de nuestros patrones de conducir para evaluar consumos, y por supuesto el AppConnect a través tanto de Apple Car Play como de Android Auto. Una pena que no venga aun integrado el Waze. El sonido del equipo de audio del Passat, aun sin estar “firmado” por ningún especialista, es de una calidad superior. Las combinaciones entre la pantalla del tablero y la de la consola central son tantas que puede abrumar y llevar un poco de tiempo encontrar el seteo ideal para cada usuario. El software es rápido e intuitivo, y marea más por la cantidad de posibilidades que porque sea difícil de usar.

Se puede elegir hasta dos tamaños de diámetro de las esferas del tablero, dando mas o menos espacio al mapa central entre ellas.

A nivel confort no se le podría pedir mas al Passat Highline. Llega a al Argentina realmente muy bien configurado, con una larga lista de equipamientos y detalles de muy buen nivel (ver ficha técnica para descargar al final de la nota). Esto en parte tambien es lo “culpable” de un precio final elevado, pero quien conozca el segmento sabrá que dotar a un auto de todos estos items eleva el precio final. De todos modos, el Passat encuentra en el Ford Mondeo Titanium, su rival mas áspero, gracias a que el modelo del Ovalo viene importado desde México, con un impacto arancelario en el precio final muchísimo menor, dejando un margen de mas de 250.000 Pesos de brecha entre ambas versiones. Para decir a favor del Passat, tendremos un nivel de terminaciones sutilmente mas cuidado, algunos materiales de tacto mas refinado, y la etiqueta de decir “Made in Germany”Pero tal vez no sea suficiente para ganarle a la brecha de precios.

Por el lado de la seguridad es intachable la propuesta del Passat. Con cinco estrellas en las pruebas de choque del EuroNCAP, 9 airbags (incluyendo dos frontales, dos laterales de tórax delanteros, dos laterales de tórax traseros, dos de cortina -que cubren cada uno cada lateral completo- y el de rodillas bajo el volante), Frenos a disco en las cuatro ruedas, ABS con EBD, control de tracción y estabilidad ESP, diferencial electrónico, detector de fatiga, faros delanteros y traseros completamente en LED,  y mucho más. Solo podríamos pedirle el control de velocidad crucero adaptativo.

Las plazas traseras son cómodas y amplias, con bastante espacio para las piernas de los pasajeros. Creció unos 6 centímetros en relación al Passat anterior, en parte porque ahora está basado en la nueva plataforma modular MQB, la mas moderna del Grupo VW, y que en el caso del Passat extendió la distancia entre ejes unos 8 cm, siempre comparado con la generación anterior. Seis centímetros son bastantes como ganancia de espacio medidos entre generaciones de un mismo modelo de auto. Solo incomoda el tamaño del túnel central, algo inevitable en el chasis de este modelo que en otros mercados tambien ofrece tracción en las 4 ruedas 4motion. Cinco pasajeros adultos entran súper cómodos en el Nuevo Passat, mientras que el quinto pasajero central estará mas incomodo por la forma del asiento y el mencionado túnel que por el real ancho disponible de codo a codo.El amplio baúl del Passat, con sus 586 litros de capacidad, ampliables rebatiendo los respaldos traseros juntos o por partes asimétricas, se presenta prolijo y muy bien terminado, como la mayoría de los autos fabricados en Alemania. Nos dejó perplejos de todos modos,  la elección de bisagras curvas en vez de pantográficas para el cierre del baúl. Aunque carenadas en su recorrido como en muchos BMW  y Mercedes para que no se choquen con el equipaje, no dejan de ser una solución mas económica que roba cierto espacio en los laterales.  Afortunadamente, el Passat trae una quinta rueda de repuesto exactamente igual a las demás, llanta de aleación de 18″ inclusive. 

Con la reducción de alícuotas impositivas a partir de Enero de 2018, el precio de lista del Passat Highline bajó casi un 8%, quedando a 55.563 Dólares (60.294 para la variante R-Line). Pese a esto, nos sigue pareciendo caro, sobre todo si lo comparamos son los precios de arranque en dolares de contendientes premium como el Mercedes Clase C200 Avantgarde (184cv) desde 53.000, el BMW 320i Executive (184cv) desde 52.900 y el Audi A4 2.0 TFSI (190cv) en 52.200 unidades de la moneda norteamericana. Por supuesto la diferencia estará -además del apellido, una futura mejor reventa y ciertas calidades- en la cantidad de equipamiento incluido de serie en el Passat. Pero, como contracara, encontramos al Ford Mondeo  Titanium mexicano (240cv) a unos 764.000 Pesos, unos 40.200 dolares si tomamos el dolar a 19 Pesos como estuvo cerrando en estos primeros días del 2018. Mucho más cercano al precio histórico de un sedan Segmento D de un fabricante generalista. El tiempo y las ventas dirán qué prefiere el cliente argentino de esta clase de productos.

PARA DESCARGAR: Ficha Técnica Volkswagen Passat 2018

Qué nos encantó del Volkswagen Passat 2.0TSI Highline:

  • Diseño exterior
  • Calidad de construcción
  • Seguridad activa/pasiva
  • Prestaciones motor/caja
  • Balance de suspensiones

Qué no le perdonamos al Volkswagen Passat 2.0TSI Highline:

  • Precio elevado
  • Gama restringida
  • Techo corredizo acristalado caluroso en verano

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