Lincoln Continental: el auto que movilizó desde Kennedy a Pablo Picasso

Lincoln ha sido desde 1922 la marca de lujo de Ford. En la década del treinta, junto a la desaparecida Mercury, fluían a cargo de Edsel Ford, el hijo de Henry. Su padre ponía especial énfasis en construir autos populares. Los imponentes modelos de Lincoln, como el Zephyr de 1936, competían de igual a igual con los Cadillac o Duesenberg de la época. Más tarde, llegó el tiempo del Continental. 

La división Lincoln-Mercury desarrollaba no solo autos costosos, sino también tecnología que con el tiempo pasaría a modelos de Ford, algo que Henry sabía, motivo por el que aprobaba las inversiones. El motor V8, popularizado por Ford en 1932, fue uno de esos sucesos, previamente utilizado y desarrollado por Lincoln. Con ese historial, a fines de esa década, Lincoln lanzaría un auto crucial en su historia: el Continental. 

Los inicios del Lincoln Continental

El primer Lincoln Continental estuvo listo en 1939, y fue considerado como uno de los autos más lindos producidos en Estados Unidos por muchos años. Contaba con un estilo Art Decó: trompa larga, carrocería convertible y lineas armónica y redondeadas. Su producción se frenó a causa de la segunda guerra mundial, y se retomó entre 1946 y 1948. Pero en 1943, la muerte de Edsel Ford ya había privado su permanencia a futuro.

Entre 1956 y 1960 se desarrolló el Lincoln Continental Mark II. Se trataba de un auto grande, que surgió junto al furor de las grandes aletas y cromados de tamaño desmedidos. Fue un fracaso, con el que el grupo perdía dinero con cada unidad producida. En 1958, se decidió que Continental sea la marca de un renovado modelo, conocido como Mark III. Pero solo estuvo a la venta durante dos años. 

El auto clave

En 1960, cuando incluso los autos americanos crecían aún más en tamaño, con ostentosos e imponentes accesorios, la división de lujo del óvalo optó por desarrollar un nuevo Lincoln Continental. La premisa era que debía ser más compacto que el anterior y más económico de producir, pero igual de lujoso y provisto con mayor singularidad. 

El equipo de diseño liderado por Elweood Engel creó el formato, con líneas rectas que finalmente se apoderaron del diseño, tras alguna intervención final de Robert McNamara. El auto causó una revolución, pero el secreto no estaba solo en sus líneas. 

El Continental ganó puertas traseras, y de apertura inversa. Incluso con carrocería convertible. ¿Qué auto podía ser más singular que ése? Era uno de los más costosos del momento, pero a la vez, se volvió un auto popular.

Su éxito fue inmediato, consolidándose como un suceso en ventas, de acuerdo con los volúmenes que podía manejar Lincoln. Precisamente, un convertible de cuatro puertas, aunque alargado como limusina, se convirtió en el auto presidencial en los Estados Unidos entre 1961 y 1977. El 22 de noviembre de 1963 asesinaron a John F. Kennedy en uno de esos Lincoln.

Lincoln Continental: su éxito

La muerte del presidente de Estados Unidos no opaco la respuesta del público, ya que las ventas continuaron creciendo y hasta en 1966 incorporó una carrocería coupé de dos puertas. El más exótico siempre fue el convertible de cuatro puertas, pero sin dudas, el más querido fue el sedán de cuatro puertas.

Con los años se volvió un auto muy elegido entre los coleccionistas, además de ser conocido en diferentes películas o series. Incluso muchos famosos tienen o tuvieron uno, como Pablo Picasso. Fue su último auto personal y lo valoraba por su mezcla de arte y diseño. 

Esta generación del Continental estuvo provista por tres motores V8 (7.0, 7.5 y 7.6 litros de cilindrada dependiendo de la evolución), unido a una transmisión automática de tres velocidades. Con un largo de casi cinco metros y medio, y dos de ancho, era un auto de proporciones importantes, con un peso que orillaba los 2.300 kilos.

Su objetivo era transmitir confort y lujo, pero sobre todas las cosas, estilo. Con los años sufrió algunas variaciones de diseño, pero en general fue tan rupturista, que se mantuvo con pocas modificaciones hasta, prácticamente, finales de los sesenta. 

El después y la actualidad

Entre 1970 y 2002 pasaron cinco generaciones más del Continental, encargadas de hacerle perder parte del culto que había llegado a lograr. Siempre considerado como uno de los autos más costosos del grupo Ford, sus ventas fueron decayendo, y en 2002 fue finalmente discontinuado. 

Sin embargo, en 2017 la firma del óvalo retomó el nombre. El actual reemplazó al modelo MKS y se mantiene en producción, desarrollado sobre la misma plataforma que utiliza el Mondeo, aunque con una distancia entre ejes extendida en quince centímetros. Además equipa tracción integral.

Para celebrar los 80 años del Continental, el mejor homenaje fue dotar a una edición limitada de la variante actual con puertas traseras suicidas, rindiendo tributo al homónimo de 1961, aunque sólo se produjeron 80 unidades, que ya fueron comercializadas durante el año pasado. 

Rene Villegas

Rene Villegas

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