Prueba: Fiat Cronos 1.8 AT6 Centenario

En mayo pasado, Fiat festejó sus 100 años en Argentina. Lo hizo con una gran fiesta en la que repasó toda su historia en el país, que comenzó en 1919 con la instalación de la primera filial fuera de Italia. Pero “recién” en la década del 60 comenzó a fabricar vehículos en su planta de Caseros. 50 años más tarde nos subimos al único Fiat de producción nacional de la actualidad: el Cronos. 

Desde sus inicios, Fiat fue la primera motorización de muchas familias argentinas. Y también fue sinónimo del sedán de la clase media. Basta recordar a los Duna o el Siena (el modelo más exitoso de la marca), pero también el 1500, el 125 y por qué no, el querido 128.

Hasta hace no muchos años, la berlina de cuatro puertas era la opción que se imponía en cualquier grupo familiar. Todas las marcas tenían al menos una silueta de este tipo. Además, era la carrocería elegida para taxis y remises. En la actualidad, el auge de los hatchback primero y luego los SUV redujo su demanda y, por ende, su oferta.

Desde 2018, Fiat fabrica en su planta de Córdoba el Cronos, el sedán que reemplazó al Grand Siena y también, de alguna manera, al Línea. En Motorweb, salvo en su presentación en Córdoba, nunca habíamos tenido un Cronos, y nos pareció propicio arrancar el año con este sedán que se posiciona como el referente de la marca para el segmento B. Además se exporta a Brasil con muy buen éxito, siendo el vehículo nacional más vendido al país vecino, por detrás de la Toyota Hilux.

Justamente, por su primer siglo en Argentina, Fiat lanzó una edición especial de 100 unidades denominada Centenario. Está basada en la versión Precisión 1.8 AT con algunos aditamentos estéticos: detalles en negro tanto en logos, llantas, espejos como en el techo, alerón y un único color gris oscuro. Sin embargo, presenta todos los artilugios estéticos que en Brasil monta el Cronos HGT, una variante pseudo deportiva, fabricada también en Córdoba. 

Por fuera, se lo percibe aún más agresivo. Los accesorios le confieren cierto aspecto deportivo que lo destacan del resto de las versiones. Mantiene las llantas de diecisiete pulgadas del Precision, aunque en tono negro brillante.  El rodado en cuestión llena muy bien el pasarruedas, a cambio de un andar apenas áspero en empedrados o cortes de asfalto. No existen los cromados exteriores en este modelo: todo fue oscurecido tanto logos como las letras que lo identifican.

La trompa lanzada y las marcadas nervaduras del capot terminan en la parrilla, con la insignia de la marca pero sin el fondo rojo. El lateral mantiene una línea ascendente hasta llegar a una cola alta y corta pero estilísticamente muy bien resuelta, sin dar esa imagen de baúl agregado, con un estilo ciertamente Alfa. Parece muy compacto pese a sus 4,36 metros de largo, mientras que el spoiler trasero refuerza ese carácter deportivo.

Por dentro, el Cronos Centenario se diferencia por el tapizado símil cuero con un estampado especial. Además toda la ambientación interior es oscura, incluso la tela interna del techo, que pude dar cierta falta de luminosidad interior. La butaca tiene múltiples regulaciones por lo que es fácil encontrar un posición de manejo adecuada. Podría reclamarse un apoyabrazos central delantero par descansar al brazo derecho. El volante también se regula en altura y profundidad y comanda los controles de las funciones multimedia y del tablero, además de las levas para el pasaje de marchas de la caja automática. 

El cuadro de instrumentos es del tipo dual: agujas para velocímetro y cuentavueltas, y el resto a través de una pantalla multifunción con una completa computadora de a bordo y muchas opciones de visualización posibles. El arranque es sin llave y los comandos del climatizador automático de una sola vía son muy simples de accionar, algo que se agradece. La pantalla touch de 7 pulgadas que controla el audio y el teléfono posee, además, perilla de volumen y sintonizador manual. No es la más grande pero cuenta con Apple CarPlay y Android Auto. 

El resto de los comandos, al alcance de la mano. El espacio en las plazas traseras es adecuado y quienes viajen allí encontrarán solo un posavasos y una entrada USB. Tiene luces de cortesía incluso en los espejos exteriores, tal como los autos del segmento premium.

El baúl con 525 litros presenta espacio más que suficiente para una familia. Eso sí, la boca de carga es chica y debajo de la alfombra se encuentra el auxilio temporal. En realidad, no es del formato temporal tradicional ya que es rodado 15, pero según la etiqueta solo permite una velocidad máxima de 120 km/h.

En cuanto a la seguridad, cumple con la media del segmento: 4 airbag, ABS, ESP, control de tracción, sistema de arranque asistido en pendiente, ganchos isofix, cámara y sensores de estacionamientos traseros y monitoreo de presión de neumáticos, entre lo principal. Sus espejos exteriores son grandes, pero a través de la luneta, la visibilidad se muestra algo limitada.

Debajo del capot está equipado con el conocido motor 1.8 de 1747 cc, 16 válvulas, 130 cv a 5250 vueltas, con un único árbol de levas a la cabeza. El motor genera cierta ambigüedad, porque si bien no se muestra demasiado enérgico como para los 130 caballos que anuncia, sus prestaciones son más que aceptables. Alcanza los 190 km/h de velocidad máxima, y llega a los 100 km/h desde cero en 11 segundos. 

Claro que este extra de fuerza hace que no se destaque en consumo. De hecho, en ciudad su registro difícilmente baje de los 8,5 km/l que en los días más calurosos del verano porteño con aire conectado, sumado a un tanque de 48 litros, otorgó una autonomía algo justa. En ruta, a velocidades estables y legales, su rendimiento es mucho más lógico: a 120 km/h logra recorrer unos 13 kilómetros por cada litro de nafta. 

Párrafo aparte para la caja de cambios automática de 6 velocidades: requiere cierto acostumbramiento a su manera de pasar los cambios ya que muchas veces lo hace antes o después de lo que el conductor hubiera hecho. Eso, a menudo, da una sensación algo molesta, que puede atenuarse accionando los cambios de manera “manual” ya sea con la palanca o con las levas. Pero, se pierde su razón de ser para quienes buscan un auto sin pedal de embrague. 

En ruta y autopista es donde mejor se siente este Cronos. Es el sitio en el que permite aprovechar mejor la potencia en altas revoluciones, y todo con buenas prestaciones, o al menos superiores a las de sus rivales de franja. Probablemente, lo mejor de este motor sea su menor costo de mantenimiento por tener distribución a cadena.

El Fiat Cronos Centenario tiene un precio de venta de 1.221.500 pesos. Sin embargo, el corazón de la gama se inicia con la versión Drive 1.3 de 99 CV y transmisión manual de cinco velocidades a $ 955.000. Pero enfrente deberá lidiar principalmente con el nuevo Chevrolet Onix Plus, o el Volkswagen Virtus. La garantía es de tres años o 100.000 kilómetros. 

Nos encantó del Fiat Cronos 

Diseño 

Equipamiento de confort 

Tablero mixto muy completo

Habitabilidad interior y baúl

Potencia elevada para el segmento

No le perdonamos al Fiat Cronos

Prestaciones con caja automática

Consumo y autonomía 

Auxilio temporal

Visibilidad hacia atrás  

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Federico Smith

Federico Smith

Periodista y Locutor, desde 1997 pasé por diversos medios gráficos y audiovisuales. Actualmente, hablo del sector automotor en Radio 10, Radio Del Plata y Motorweb. Soy porteño y un apasionado de los autos en general pero aún más de los clásicos.

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