Contacto en Alemania: Volkswagen Golf GTE

Viajamos a Alemania y probamos el modelo híbrido enchufable del Volkswagen Golf.  A continuación, mi análisis y  mis conclusiones sobre un modelo que llegaría a nuestro país durante este 2018.

Hace varios meses que Volkswagen Argentina anunció la llegada de su modelo Golf GTE, que es cómo se denomina este nuevo híbrido-enchufable (“plug-in hybrid”, en inglés) que ofrece 204 caballos de fuerza al combinar un motor naftero con otro eléctrico. Se trata de una variante llevada a lo deportivo de lo que es un auto híbrido hoy en día. Su aspecto así lo trasmite, con una estética mucho mas emparentada con un Golf GTI que con un Golf común. Y esta variante, ya con el restyling, y equipada con llantas de 18 pulgadas, definitivamente lucía deportiva.

Hay distintas aproximaciones sobre cómo una marca quiere plantear su acercamiento a la hibridación. Tenés la opción de un modelo específicamente híbrido y con un diseño extraño y propio del modelo, como es el caso-ejemplo del Toyota Prius (del cual no hay variante solo a nafta en ningún lado del mundo), o tenés esta interpretación del Golf, con su variante GTE. Un auto casi idéntico a su hermano a combustible fósil (sea nafta o diésel), que apenas se diferencia de otros Golf por las insignias y por el paragolpes delantero, pero a lo que se le suma la elección de una propulsión diferente y completa la trilogía de deportivos del Golf, uno a nafta (GTI), otro Diesel (GTD), y uno híbrido (GTE). 

Nada más que los acentos de color azul lo separan visualmente de un Golf GTI. La típica línea roja que recorre el interior de las ópticas y la grilla frontal en el GTI, es de color azul es los productos electrificados del fabricante alemán. Lo mismo sucederá en el interior del modelo, todo lo que en el GTI tenía detalles en rojo, en el GTE son azulados. Esto corre incluso para la famosa tapicería de tela escocesa “Clark”, que en vez de alternar los gris y negros con rojo, lo hacen con azul en los modelos electrificados de Volkswagen. Acompañan logos dispersos por todo el auto, con el tono azul y la sigla GTE.  Las llantas, sabemos, son muy cambiables como opcionales en el mercado Europeo, así que no son la gran referencia. Los mas atentos se darán cuenta que tiene escapes dobles de un solo lado, y no uno en cada extremos como el GTI.

Recorrimos en Alemania más de dos mil kilómetros por rutas, caminos, ciudades y hasta autopistas sin límite de velocidad con este Golf GTE. Lo pudimos usar en modo 100% eléctrico, en modo híbrido y en el modo GTE. Si, GTE es un modo. Gracias a una tecla en la consola central al lado de la selectora de la caja de cambios DSG, podemos elegir entre “E-Mode” (completamente eléctrico, ideal para uso urbano), “Battery Hold”(que preserva el consumo eléctrico), “Battery Charge” (que recarga las baterías al usarse), “Hybrid Auto” (va cambiando solo según conveniencias de uso) y “GTE-Mode”. Este último modo desata toda la potencia de ambos motores combinados, y le dan a este híbrido una personalidad única, muy interesante, y que jamás nos hubiéramos imaginado a priori para un auto híbrido.

Básicamente el auto conjuga un motor a nafta, el conocido 1.4 TSI de 150 caballos, con otro eléctrico, que genera otros 102 caballos de potencia, con una batería de 8,8 KWh y 120 kilos de peso, ubicada debajo del asiento posterior, y que está refrigerada por un líquido especial. Juntos, ambos motores logran 204 cv netos de potencia total, muy cercana a la cifra de un Golf GTI. Los motores pueden funcionar también por separado y se podrá elegir el modo según la ocasión y la conveniencia.  El conjunto desarrolla un torque máximo de generosos 350 Nm.

Ambos motores se vinculan a través de un embrague especial que se aloja a la salida de la caja de velocidades DSG. No es la misma DSG que tienen otros Golf, si no que está modificada justamente para alojar el motor eléctrico. Si abrimos el capot del Golf GTE, nos encontraremos con el conocido motor 1.4 TSI, el mismo que se vende en Argentina, pero corrido hacia el lado del acompañante unos 6 centímetros, haciendo más lugara para la parte electrificada. El motor cuenta con algunas modificaciones internas en sus materiales (camisas  pistones, aros) para manejar las diferencias de temperatura y el rendimiento combinado con el modo eléctrico, pero en esencia es muy parecido al que conocemos en nuestro país.

En la grilla frontal, podremos abrir para el costado el logo redondo de VW y encontraremos la toma para cargar el auto a un enchufe específico. Hay varios modos de gestionar la carga, ya sea desde el auto mismo (vía la pantalla del info-entretenimiento) o bien desde una app que se baja a nuestro celular. Tuve la experiencia de cargarlo casualmente en el estacionamiento público de un Museo en Stuttgart, que contaban con un puñado de lugares de cortesía para híbridos enchufables. Es decir, a veces en algunos lugares de Alemania está contemplada la carga aún de manera gratuita, pero es justamente una cortesía, no le regla. 

Bajo el piso del baúl es donde se aloja el pack de baterías del Golf GTE. Esto hace que se haya desplazado y achicado tambien el tanque de nafta, y entre ambos reservorios, el de combustible líquido y el eléctrico, nos hayamos quedado sin el tradicional buche de la rueda de auxilio. En su lugar, nos entregan un kit antipinchazos. El piso del baúl está apenas más elevado que en el resto de la gama Golf, quedando un baúl útil de 272 litros de capacidad, justo lo necesario para una valija grande, y una valijita de cabina o carry-on de costado.

En su interior el Golf GTE e idéntico a un Golf GTi con el equipamiento que se vende en Europa. A diferencia del mexicano que se vende en Argentina, el modelo trae freno de estacionamiento eléctrico, y el cuadro de instrumentos digital, con el “Active Info Display”, como ya conocimos cuando probamos el Passat Highline.  Se trata de una enorme pantalla HD de 12,3  pulgadas, con una resolución de 1.440 x 540 píxeles, que demostró muy buen contraste en toda situacion de luz ambiente.  Permite un alto grado de configuración a gusto del conductor, pudiendo elegir entre formatos distintos de gráficos con diferentes tipos de información en destaque.

Por momentos, la información es MUY abundante y lleva un tiempo definir qué es lo que preferimos ver, o terminar de “incorporar” todas las opciones posibles! El Info Active Display aparece hoy como una novedad tecnológica, pero sin dudas en poco tiempo más terminará siendo el denominador común entre los autos. Es más barato ya poner una pantalla única que varias piezas superpuestas y otras móviles. Habrá que acostumbrarse!

Particularmente impacta mucho, pero, sigo prefiriendo las cuatro agujas clásicas -y físicas- acompañadas con un buen display central. Total, para toda la info complementaria, en la consola central hay una pantalla de 9.2 pulgadas (1280 x 640 píxeles) “Discover Pro” que ofrece muchísima info complementaria, además del entretenimiento, como ser los métodos de carga de energía, la autonomía, el consumo, los modos de manejo, las indicaciones del tráfico. Es como para estar un par de semanas hasta encontrarle el punto justo para nuestros gustos. Le faltaría una opción “extra simple” que le apague unos cuantos firuletes, algo asi como tenía Saab a inicios de los 90s con la opción “Black Panel” -heredada de su faceta aeronáutica- y que apaga todas las luces interiores a excepción del velocímetro.

Por supuesto que el sistema de entretenimiento es el más completo que se ofrece en la gama Golf en Europa, y es el mismo que viene de serie en los GTI que se venden en Argentina. Incluye radio, reproductor de mp3 con entradas USB y tarjeta SD, además de las conexiones Bluetooth tanto para manos libres, como para streaming de audio y acepta órdenes de voz. Tiene App-Connect para Apple y Android, además de Mirror Link, tare 8 parlantes que suenan bastante bien, camara de marcha atrás con trayectorias activas, navegador por GPS, y hasta puede funcionar como “hot spot”, dando una red de wi-fi adentro del auto con redes LTE-4G entre lo mas destacable.

La experiencia de manejar un auto híbrido, pero con personalidad deportiva, es algo que nos cambió la perspectiva respecto a este tipo de combinación de propulsores. Cuando usamos el Golf GTE en modo puramente eléctrico, nos encontramos con una solución ideal para trayectos cotidianos cortos y medios, consumiendo cero nafta. Por ejemplo, si tuviéramos que hacer trayectos mixtos entre ciudad y autopista, podríamos transitar hasta unos 40 kilómetros, que es la autonomía máxima que logramos en el GTE, en modo 100% eléctrico, y al subirnos a la autopista, usar el motor térmico de 1.4 litros y turbo, para crucerear a 120 km/h, con la caja automática en modo Drive. 

La caja DSG6, tiene dos modos Drive: el primero, el tradicional, gestiona el motor normalmente, con el agregado que a velocidad constante desconecta por momentos el motor de la transmisión, para crucerear en “modo vela”, consumiendo el mínimo de nafta. Al primer llamado de acelerador o teclas de cruise control, el motor despierta y se acopla con la maxima suavidad. Si no, tenemos el equivalente al modo Sport, pulsando la selectora hacia atrás en el modo Drive, y con esto se activa la retención del motor térmico, que actúa como un generador de energía. Es fácil darse cuenta que manejando en este modo, porque al soltar el acelerador, sentiremos la retención y cierta pérdida de velocidad porque hay algo que está “arrastrando” la transmisión. Tal como funciona con un simple dinamo de bicicleta: si lo apoyas contra la rueda de la bici, aumenta la fricción y pedalear se vuelve más pesado, a favor de estar creando energía gratis.

En este modo el motor irá generando, entre las desaceleraciones y las frenadas, suficiente energía como para recargar las baterías del auto y volver a tener los 40 km de autonomía del modo 100% eléctrico. Si hiciste bien todos “los deberes”, luego de unos 200 kms de andar así, ya tenés tus baterías recargadas de nuevo, sin necesidad de enchufes. Y si te armas una rutina, terminas pasando por el surtidor una vez cada dos meses! Toda esta info es medible y visualizable en las pantallas del auto y en nuestro viaje largo, fue hasta entretenido intentar regenerar el 100% de la batería sin volver a enchufarlo. Demás está aclarar que el modo eléctrico y alargar la autonomía total es algo extremadamente sensible al modo de manejar que uno le aplique al acelerador.

Tomándole el tiempo al sistema, y a los ciclos de carga, uno puede lograr grandes consumos, y por supuesto emitir muchos menos gases contaminantes. Entre ambos modos combinados, uno puede llegar a conseguir, con pie liviano y velocidades ruteras estables de 110/120 km/h, alrededor de 900 kilometros de autonomía, con un tanque de combustible de solo 40 litros de nafta (10 litros menos que los Golf normales). Además de una autonomía extendida y un bajo consumo general, hay que remarcar que este tipo de autos en Europa goza de beneficios impositivos (pago de la patente mensual), pero tambien de facilidades a la hora de la compra de la unidad, o de sistemas de leasing. Esta es la parte Estatal que completa tambien la elección de un consumidor por un auto de estas características.

La carga eléctrica con cable del Golf GTE se puede realizar enchufando el auto a la red de energía. Para esto es posible hacerlo mediante dos tipos de cables provistos con la unidad, y en dos tipos de tomas de pared. Por un lado, tendríamos un cable con una toma específica para enchufar la trompa del auto a un enchufe común domiciliario de 220 volts. Este cable y esta red doméstica tardan en cargarte la batería entre 3:45 y 4 horas. Pero, si además adquirimos un WallBox, que es una estación de carga personal, la podríamos instalar en nuestro domicilio y con un cable que tiene el mismo tipo de toma en ambos extremos auto/WallBox, podremos reducir el periodo de carga a 2:30 horas. 

El consumo eficiente no es una excusa para que el Volkswagen Golf GTE no sea divertido de manejar. Con el modo GTE, ambos motores combinados logran acelerarlo de 0 a 100 en solo 7.7 segundos y logramos una velocidad maxima de 230 km/h. Nada mal para quien quiera combinar su conciencia ambiental, con la diversión al volante y de paso ahorrar plata en el uso diario. Y acá llegamos a un punto que no es un auto barato, ni siquiera en origen, en Alemania. Hablamos de un precio inicial de unos 40.000 Euros, que pueden trepar rápidamente si uno se entusiasma pidiendo opcionales. Volkswagen Argentina sigue afirmando que durante el transcurso del año 2018 ofrecería la variante GTE en nuestro mercado. Habrá que ver si el proyecto se concreta y cuánto podrían llegar a costar esas unidades, puestas en Argentina. Al menos, podrá aplicarse el beneficio impositivo que concedió el Gobierno hace menos de un año a los autos con propulsión alternativa

Qué nos encantó del Volkswagen Golf GTE:

  • Tecnología aplicada
  • Respuesta del conjunto motriz
  • Manejo deportivo / Desempeño dinamico
  • Economía de ejercicio (en Europa)

Qué no le perdonamos al Volkswagen Golf GTE:

  • Precio muy elevado
  • Tamaño del baúl escaso
  • Autonomía 100% eléctrica mejorable

 

 

 

 

 

 

Christian Kleinberg

Christian Kleinberg

Periodista y Arquitecto, escribo en Motorweb Argentina desde el 2009, año en que cree este sitio. Me fascinan los autos y todas sus derivaciones con 2, 4 o 6 ruedas. Soy de Buenos Aires, pero tambien viví en otros lugares del planeta. Entusiasta de los viajes, de los autitos en escala, de los clásicos y del buen diseño.

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