Visitamos el Museo Porsche en Alemania

No es la primera vez que viajamos al Museo Porsche en Stuttgart, Alemania. Sin embargo, si es la primera vez que les contaremos sobre esta maravilla digna de visitar para todo entusiasta, no solo de Porsche, si no de los autos en general. Un paseo, imperdible! Galería de fotos por Javier Krause & Christian Kleinberg

Ubicado en diagonal literalmente cruzando la calle de la fábrica de Zuffenhausen de esta mítica marca de autos deportivos alemanes. Hacia mediados del 2004, Porsche tomó la decisión de construir su propio museo, donde albergar su historia y una creciente colección de unidades que se remontan a 1898. Luego de un concurso de arquitectos en el que participaron unos 170 Estudios de todo el planeta, la firma austriaca Delugan Meissl se hizo del encargo del proyecto. El museo se inauguró entonces el sábado 31 de Enero de 2009. 

Con unos 5.600 metros cuadrados de exposiciones en varios niveles y  dos subsuelos de estacionamientos, el Museo Porsche es una verdadera obra de arte en sí, más allá de las piezas que aloja. Se presenta como la representación de una gran “nube” geometrizada, flotante sobre unas enormes patas oblicuas, que son en realidad medios de elevación para llegar desde el lobby semi-enterrado hasta todo el espacio de exposiciones. El edificio realmente expresa el dinamismo que la marca quiere comunicar y se presenta imponerte por silueta, aunque más pequeño de lo que uno supondría.

Ya llegando al museo nos recibe, visible desde lejos, emplazada en la rotonda en la esquina del museo, una escultura del artista inglés Gerry Judah, que con 25 metros de altura y una estructura de acero alivianado de tres columnas dobles, ostenta tres unidades reales del mítico Porsche 911: un 911 2.2 Coupe, un 911 Carrera y un 991 Carrera 991. Se trata de una reinterpretación de la escultura que el inglés ya había hecho para Porsche en el Festival de Goodwood en el 2003. 

El museo nos recibe con un lobby pequeño, donde están la boletería, el bar, un restaurante, los servicios, y el maravilloso Gift-Shop que tanto nos gusta visitar para llevarnos nuestra memorabilia de la marca y su historia. Subimos las escaleras mecánicas hacia la exposición y nos recibe parte de los que fue el primer auto en cuyo desarrollo participo de joven Ferdinand Porsche en 1898: se trata de un modelo de propulsión híbrida eléctrica-naftera, conocido como “Lohner-Porsche”.

Más parecido a na carreta que a un auto, se trataba de un vehículo con un motor eléctrico en cada una de sus cuatro ruedas, que podía llegar a la velocidad de 25 km/h y que tenía una autonomía de 6 horas. Eso si, pesaba cerca de 4 toneladas con sus gigantescas baterías! El desarrollo del Lohner-Porsche fue tomado incluso como puntapié en los años 60´s por Boeing y la NASA para el diseño de vehículo lunar del Programa Apollo.

Avanzamos cronológicamente y nos encontramos con autos de inicios del siglo XX, cuando el joven Porsche trabajó para la Austro-Daimler, imposible que faltara el icónico Escarabajo, un encargo gubernamental que siempre tiñó de conflictos políticos al viejo Porsche, e incontables unidades de lso modelos 356 y 911, seguramente lo mas famoso de los productos de calle de la primera época de la marca.

El recorrido contempla un paneo histórico por muchos modelos de carreras y otros tantos de producción. Series especiales, autos experimentales que nunca se fabricaron, todas verdaderas “perlitas” en la historia de la marca. Por supuesto que siempre se renueva periódicamente, y como en los grandes museos de arte, hay mas unidades guardadas que en exposición, con la posibilidad de ir rotándolos y renovando las muestras. De hecho nos sucedió, que habiéndolo visitado en 2015 y luego en 2017, nos encontráramos con diferentes autos en destaque, o que algún auto que vimos en el pequeño taller de preparación y mantenimiento que tienen en planta baja -al que tuvimos la dicha de acceder junto a personal de Porsche- dos años despues lo viéramos pisos más arriba, brillando bajo los reflectores en su máximo esplendor, haciendo las delicias de los visitantes.

Una importante parte de las exhibiciones se las llevan los autos de carreras de resistencia. La mas famosa de estas pruebas, las 24 Horas de Le Mans, ha “generado” unidades de Porsche que están en el imaginario colectivo de todos los que nos gustan los autos, por mas que no  hayamos seguido ese tipo de pruebas. Como no esbozar una sonrisa frente a los  Porsche 917 con las gráficas de Martini Racing, el rojo con tiras blancas que ganó en 1970, el Pink Pig (“cerdo rosado”) con sus lineas punteadas que emulaban los cortes de carnicería, hoy en día un “livery” que incluso muchos veganos considerarían barbárico. 

Ademas, los 911 y 959 de Rally, con las incursiones de Porsche en la original Paris-Dakar,  llevando los colores de Rothmans. El tono anaranjado en un 930 que por mas que no diga “Jaegermesiter”, no  deja de hacernos recordar a esas gráficas.  Todo es interesante en el Museo Porsche. Incluso enterarse que fabricaron unos jeeps militares al final de los años ’50, que planearon un tricuerpo económico y familiar para China en 1994, mas parecido a un Fiat Siena que a cualquier otro producto Porsche.

Párrafo a parte para todos los modelos con mecánica “transaxle”, como fueron el 924, el 944, el 968 y el 928, todos producidos entre mediados de los ’70 y mediados de los 90’s, con motores delanteros de 4, 6 u 8 cilindros, montados en la trompa dle auto, refrigerados a agua, y caja de velocidades en el eje posterior. Prácticamente todo a contracorriente de lo que venia desarrollando la marca dese 1948 con las sucesivas evoluciones de 356 y 911.

Suelen haber versiones y variantes del 911 para deleitarse, desde autos únicos realizados como regalos personales para algún miembro de la familia Porsche, hasta los GT1 de carrera aparecidos casi con el cambio de Milenio.

Para quien quiera visitarlo, es muy fácil llegar a Zuffenhausen, que no es más que un suburbio industrial de Stuttgart. Se puede llegar en tren desde el centro y bajarse en la estación Porscheplatz. El Museo está abierto de martes a domingos inclusive, de 9 a 18 horas. Tienen acuerdo de colaboración con el Museo de Mercedes, que está muy cerca, en Bad Canstatt. Mostrando la entrada paga dle otro museo, en el mismo día, en e segundo te hacen un 25% de descuento en la entrada.  Más información directamente ne la pagina del Museo: https://www.porsche.com/museum/en/

 

Christian Kleinberg

Christian Kleinberg

Periodista y Arquitecto, escribo en Motorweb Argentina desde el 2009, año en que cree este sitio. Me fascinan los autos y todas sus derivaciones con 2, 4 o 6 ruedas. Soy de Buenos Aires, pero tambien viví en otros lugares del planeta. Entusiasta de los viajes, de los autitos en escala, de los clásicos y del buen diseño.

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