Prueba: Peugeot 301 Allure Plus 1.6 AT

Durante una semana y más de mil kilómetros, probamos la última novedad de Peugeot Argentina en su versión tope de gama, con motor naftero y caja automática. Te contamos nuestras conclusiones, además de una galería exclusiva de imágenes por Martín Lübel. 

El Peugeot 301 llega a  nuestro mercado para reforzar la presencia de la marca en el segmento de los sedanes tricuerpo. Posicionado por debajo del 408, se coloca en esa franja de sedanes que técnicamente son del Segmento B+, pero que ofrecen un tamaño más amplio, muchas veces similar al de un segmento C. Solo para comprender este punto, vale decir que el extinguido Peugeot 207 Compact sedán pertenecía al segmento B, y que un 408 es parte del segmento C. Importado de España, el nuevo 301 es un auto de concepción “low cost” (de bajo costo de fabricación), pero en comparación con el resto de la oferta regional, termina siendo una interesante propuesta superadora de la media, con una amplia gama que incluye, además de la variante con caja automática probada, versiones nafteras con caja manual y hasta una turbodiesel. 

Su silueta es clásica y llega apenas luego de un logrado restyling que lo actualizó en diseño, dejándolo como un producto atractivo y bien plantado. Sus proporciones son agradables y en general toda la gente que nos hizo comentarios sobre este nuevo modelo, dieron su aprobación. Muchos también se preguntaban de qué nuevo Peugeot se trataba… Las llantas bitono de 16 pulgadas de esta variante full y la altura de las suspensiones lo dejan muy bien plantado, agradable a la vista. Mide 4.45 metros de largo (4.69m mide un 408), con una buena distancia entre ejes de 2.69 metros. 

En el interior se nota la simpleza de un planteo de bajo costo. No obstante, su presentación, sobretodo en esta versión más equipada, se muestra vistosa y de buen aspecto. Sus tapizados en combinación mixta entre tela y ecocuero brindan un ambiente logrado. Las terminaciones son correctas y superan a sus competidores de franja hechos en el Mercosur. Se nota que, pese a ser pensado como un auto de bajo costo para mercados emergente, el Peugeot 301, que está hecho en España, está mejor armado y terminado que sus equivalentes regionales. Por empezar las contrapuertas no poseen ningún tipo de instalación eléctrica, un clásico de las soluciones de bajo costo. Todos los comandos se concentran en la plancha y la consola central, evitando llegar con mazos de cables a las 4 puertas. Dicho sea de paso, ninguna de las ventanillas tiene sistema one-touch…. aunque sea el del conductor debería ofrecerlo. 

Parece una tontería pero los grandes ahorros comienzan con la racionalización de centavos por unidad fabricada! El resultado no es más que molesto para la ergonomía, no alterando en nada otras cualidades del auto. Incluso las teclas levantacristales para los pasajeros traseros están ubicadas en el túnel central, detrás del freno de mano. Están casi en el piso, lo que representa todo un movimiento hacia delante de los pasajeros posteriores al momento de querer accionarlos. No nos gusta. Deberían estar en cada puerta. Hay varias de estas racionalizaciones, como el comando de los retrovisores eléctricos, que tambien está en la parte baja izquierda al de la plancha, quedando oculto por el volante.

La habitabilidad es sin dudas uno de los puntos fuertes del Peugeot 301. Su amplitud lo coloca como un producto técnicamente perteneciente al segmento B+ de tricuerpos, pero con medidas internas que se acercan muchísimo a un sedán del segmento que le sigue, el C. Esto es uno de los principales factores de compra de este tipo de producto, que maximizan el espacio interior a un precio competitivo.

El Peugeot 301 compite de lleno con el Chevrolet Cobalt (Brasil), con el Renault Logan (Brasil), el Ford Ka+ (Brasil), el Volkswagen Polo Sedán (India, paga 35% extra de impuesto extrazona) con el Nissan Versa (México), y en poco más le llegarán modelos nuevos como el Fiat Tipo (Turquía, pagará el 35%) y el Volkswagen Virtus (Brasil). Este tema de los origines en relación a los precios finales y ciertos impuestos deja a las claras que hay muchos más márgenes en ciertos modelos de lo que las automotrices dicen, y refleja el alto precio que pagamos por los autos en Argentina, no solo por la composición impositiva, si no también por la codicia de las marcas en sacarle un peso más a las unidades vendidas.

Volviendo al interior del Peugeot 301, la posición de manejo es buena, con butacas delanteras de correcta silueta, que resultan cómodas incluso en viajes largos. Completa con un práctico apoyabrazos central rebatible, que junto a la caja automática resultan en un manejo relajado. Para ir más cómodos aun, también ofrece control de velocidad crucero y limitador de velocidad máxima, algo siempre apreciado en rutas y autopistas. El volante tiene buen grip y está forrado, aunque luce un tanto voluminoso, como anticuado. No tiene teclas multifunción incluidas porque Peugeot utilizó los dos comandos satelitales posteriores (escondidos a la vista del conductor), que viene usando en sus modelos desde finales de los 90s. Prácticos cuando ya se conoce de memoria sus funciones, pero sería hora de innovar ya.

El cuadro de instrumentos también denota la simpleza de concepción del modelo, con dos grandes esferas para la velocidad y el cuentavueltas, y con un display central, monocromático, que muestra el nivel de combustible pero no la temperatura del motor, y por el lado de la computadora de abordo, muestra una muy escasa información de viaje. Estando en 2017, bien podría ser más amigable y completa. En la consola central, se destaca la gran pantalla táctil de 7 pulgadas del sistema de info-entretenimiento, que tiene sistema App-Connect,

permitiendo la integración de la conexión a la web que tengamos en nuestro Smartphone. Esto siempre se da con una conexión vía cable. Así podremos tener, a través del equipo del auto, información de Google Maps, usar Spotify para la música, y hasta leer mensajes de texto o WhatsApp. También nos servirá para darle órdenes verbales a los asistentes virtuales que tienen los teléfonos con Android o con Apple. Quedan afuera, quienes tengan teléfonos sobre base Windows Phone. 

El equipo multimedia también usa la pantalla para dar informaciones de viaje como consumos parciales y promedios, mostrar la cámara de reversa incluida (que se ubica en el porta patentes trasero, bastante baja y se ensucia mucho con la lluvia, perdiendo eficacia). y de los sensores de estacionamiento posteriores. El sistema de climatización, parece a primera vista ser un climatizador automático, pero no lo es. Es un aire acondicionado manual, con un display digital y teclas, en vez de las clásicas rueditas: Honestamente, viendo que las versiones más básicas tiene “rueditas” selectoras tradicionales, haber gastado en este sistema de pantallita, hubiéramos preferido que nos colocaran las manijas de techo del lado interno sobre las plazas delanteras, que brillan por su ausencia. Y si, no son un accesorio, hay personas con problemas que las necesitan para entrar o salir del auto.

Bien por el apartado seguridad, que marca el gran diferencial de este modelo con el resto de sus pares regionales. Incluye Control de Estabilidad ESP desconectable con una tecla, airbags laterales de tórax (totalizando 4 bolsas de aire) y ganchitos ISOfix para butacas infantiles compatibles con este estándar de anclajes. También hay faros antinieblas y regulación de altura de faros delanteros desde el interior. Por supuesto incluye lo que obliga la ley actual, con doble airbag y frenos con ABS, y por tratarse de un nuevo modelo, también las  luces de marcha diurna. Remata con cinco apoyacabezas y cinco cinturones inerciales de 3 puntos, algo que no todos sus competidores pueden ofrecer hoy en día (parece increíble, pero es así!).  En el resultado global, es una buena propuesta. En las pruebas de choque de EuroNcap, el Peugeot 301, idéntico estructuralmente a su primo-hermano el Citroën C–Elyseé, sacó solo 3 Estrellas sobre un total de 5 como nota maxima posible.

El motor naftero del Peugeot 301 es uno solo: el conocido 1.6 litros de 16 válvulas “EC5” de 115cv a 6.500 rpm, con 150Nm de torque a las 4.000 rpm. La caja es una AISIN japonesa de 6 relaciones, similar a las que usan los motores 1.6 turbo (THP) del Grupo PSA. Es una caja de muy buenos resultados, que obviamente montada contra un motor aspirado de sólo 115cv y con el torque “tan arriba”, obliga a dos tipos de manejo: o bien ir de modo muy relajado esperando que la caja el cambio a su ritmo y sin sobresaltos o bien pasarlo al modo manual, y disponer uno mismo del mejor momento para el pasaje de la marcha.

Por supuesto se trata de un conjunto de corte familiar, sin pretensiones deportivas y con el solo objetivo de brindar una marcha relajada. Cumple bien con este objetivo en ciudad y en rutas a velocidad constante y solo nos hará protestar cuando querramos hacer algún sobrepaso o manejar en modo “alegre”. Además, la caja posee un modo NIEVE -seleccionable con un botoncito al lado de la palanca- para poder dosificar el eventual patinaje del tren delantero bajo estas condiciones de hielo, y otro modo SPORT, que estira el régimen de marcha de motor al cual se pasan los cambios. Circulando a 130 km/h en Directa (gira en sexta marcha), el motor va a unas 3.100 vueltas.

El consumo es el esperable en una auto con un motor convencional como este 1.6 aspirado y con la caja automática con convertidor de par : en ruta, cuando viaja tranquilo en sexta marcha en modo “D”, consume un promedio de 7.8 litros cada 100 km. En cambio en ciudad, el consumo trepa a los 10,5 litros cada 100 kms.  Peugeot declara una máxima de 180 km/h y una aceleración de 0 a 100 en 12,1 segundos para este “milseis” automático, casi dos segundos mas lento que su hermano de caja manual.

El andar de este nuevo Peugeot no decepcionará a la Vieja Guardia entusiasta del andar del León. Buen seteos de suspension en ciudad, filtra correctamente, y gracias a un ensamblado correcto, transmite globalmente una buena sensación de robustez, bastante mejor que otro pares de fabricación regional. Por supuesto no es un Peugeot 508, pero supera ampliamente al andar de un Peugeot 207 Compact sedán. En lo veloz, si lo apuramos en curvas, nos encontraremos con un auto que dobla dignamente, pero que prefiere sin dudas pasear. Los frenos son correctos para su porte/peso. La maniobrabilidad es ciudad es acertada, y la dirección es asistida eléctricamente.

La capacidad de baúl es otro gran atributo de este amplio tricuerpo. Con sus 506 litros -que pueden convertirse en más de 1.000 litros al rebatir por completo el respaldo del asiento trasero- es apenas más chico que el baúl del Renault Logan (510 litros)  y del Chevrolet Cobalt (563 litros),  aunque mas grande que los 464 litros del VW Polo o los 445 del Ford Ka+. Debajo del piso del baúl encontramos el auxilio, temporario y con rueda de chapa, que lamentablemente no es de 16″ las las demás (con neumatico 195/55) , si no de 15 pulgadas (185/65). La terminación interior del baúl es un tanto justa -aunque cumple-, y con una contratapa que merecería un tratamiento menos “crudo”, con menos chapa recortada a la vista. Por lo menos menos incluye dos manijas de plástico para poder bajar la tapa sin lastimarnos las manos al tener que lidiar con tapa chapa recortada. Otro buen detalle: los respaldos traseros son rebatibles en mitades asimétricas y no en una sola pieza. Punto extra para la practicidad.

El precio  del Peugeot 301 Allure Plus Automático, la más completa de la gama argentina del 301, es de 370.500 pesos (Julio 2017). La gama arranca con una variante 1.6 Allure a 314.700 Pesos, con el mismo nivel de seguridad para todos, lo cual siempre es mas que positivo y debería ser una política a imitar, incluso en otros modelos regionales de Peugeot, bastante más “tacaños”en sus versiones mas básicas a la hora de la seguridad. Un tema para revisar sería la garantía, que extrañamente es de solo dos años en vez de la ya clásica de tres. En conclusión, el Peugeot 301 Allure Plus AT es un vehiculo muy intereante dentro de su segmento, con un nivel de armado y equipamiento considerable frente a sus rivales, y si consideramos su fabricación europea, termina siendo un producto con una atractiva relación precio/producto/tamaño.

Qué nos encantó del Peugeot 301 Allure Plus 1.6 AT:

  • Atractiva relación precio/producto/habitabilidad versus pares Mercosur
  • Andar confortable
  • Amplitud interior
  • Equipamiento de seguridad (para el segmento) para 5 personas.
  • Caja automatica de 6 relaciones
  • Sistema de info-entretenimiento completo

Qué no le perdonamos al Peugeot 301 Allure Plus 1.6 AT:

  • Algunos faltantes de confort 
  • Terminaciones no siempre cuidadas
  • Falta antinieblas trasero
  • Rueda de auxilio de diferente medida
  • Garantía de 2 años solamente

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