Prueba: Volkswagen Vento GLI

El veterano Volkswagen Vento amplió su gama hace un tiempo con una variante deportiva, que contrariamente al discontinuado 2.0 TSI Sportline, ahora muestra un aspecto que acompaña a las prestaciones del motor dos litros turbo. Pasamos una semana con el Vento GLI, por calles, rutas e incluso en pista, para comprobar cuales son los puntos a favor y en cuales queda en deuda este tricuerpo mediano de la marca alemana. Con fotos exclusivas por Martín Lübel.

Cuando salió la actual generación del Vento en Argentina (Jetta en la mayoría de los mercados del mundo), allá por el 2011, ya quedaba la sensación que podría haberse incorporado una variante deportiva con aspecto un poco más jugado que lo que ofrecía el TSI Sportline de aquel momento. Aquél modelo sólo se distinguía del 2.5 por unas llantas multirayos bitono y en 17 pulgadas. Cuando llegaron las presiones tributarias durante el Gobierno anterior, el Vento 2.0 TSI quedó fuera del catálogo local, para tener revancha, en estos últimos años de vida que le quedan a esta generación, con una versión picante que muestra- y demuestra- sobradas actitudes deportivas para todo el público que disfruta de su auto con un manejo más exigente.

El Vento GLI, una novedad para el mercado argentino, es un viejo conocido en Norteamérica. Es que el tricuerpo fabricado en México, venía teniendo su variante GLI desde la época del Bora (la cuarta generación o “mk4” en la “jerga vag”), y luego con el Vento (el primer Vento que conocimos aquí, de la quinta generación mundial o “mk5”). Esto de la variante GLI, se dió en Norteamérica (México, USA y Canadá) en la primera parte de la década del 2000, como alternativa al Golf GTI, vehículo del que siempre derivaron los Jetta-Bora hasta esta sexta generación.

Justamente en esta sexta generacion es donde Jetta/Bora deja de ser un Golf con cola, creándose una plataforma modificada del mk5 (PQ35) pero con cotas más anchas. La necesidad era clara, en Norteamérica, el mediano de Volkswagen vendía mas en su carrocería tricuerpo que en el hatchback, y la filial estadounidense inventó un modelo que repitiera accesorios, mecánica y detalles aspiracionales del Golf GTI, pero en la carrocería con baúl. Nacía así el GLI, con una sigla que hace clara referencia a GTI. Ahora ya está disponible en Argentina, y se plantea como una muy buena opción por precio o por tamaño, al Golf GTi.

Faros traseros 100% en LED, una exclusividad del Vento GLI

Las diferencias con el Golf GTI ya son notorias. Mientras que el Golf ya va por la séptima generación que adopta la plataforma modular liviana MQB, el Vento aun sigue usando una plataforma que debutó en Europa en el Golf A5 (mk5), allá por el 2003. Como contrapartida, el Vento GLI es mas amplio, mas ancho y tiene mucha mas capacidad de baúl que un Golf VII, y ahora que ya tiene su variante deportiva, la terminal de Pacheco puede decir que ofrece una variante deportiva para cada necesidad, sumándose a la oferta el coupé Scirocco y en pocas semanas mas, el pequeño up! Pepper con motor turbo.

El aspecto exterior de este Vento GLI es decididamente para gente que le gusten los autos deportivos. Sus paragolpes específicos con grandes tomas de aire, su grilla frontal con diseño de panal de abejas, faros de xenón con luces de marcha diurna en led, sus grandes llantas de 18 pulgadas, los faldones laterales y en la cola el sutil alerón sobre la tapa del baúl, más los faros traseros de led marcan la diferencia a simple vista con el resto de la gama. En nuestra unidad, y en todas las que se comercializaron en estos pasados meses, el techo venía pintado de fabrica en color negro brillante, pero esto cambiará en muy breve, cuando se vuelva a ofrecer con el techo en el mismo color de carrocería.  

El Vento GLI luce aplomado y bien deportivo con esta configuración. Sin dudas el resultado es llamativo, más aun en colores como la unidad de prueba. Por el resto, es el mismo vehículo que recibió su restyling de media vida hace dos veranos. Sobrio y de líneas aun vigentes, el Vento no verá su reemplazo en el mundo hasta bien entrado el 2018, ya sobre plataforma MQB.

El habitáculo del GLI también tuvo su cuota de “lookeo” deportivo. Nos reciben todas las costuras rojas de las butacas, del volante, pomo de cambio y freno de mano. Insertos con la leyenda “GLI” en los umbrales de puertas delanteras, relojes del tablero con gráficas propias y tapicería en cuero Vienna completan el panorama que diferencian a esta versión. Cómodo y amplio, las posición de manejo es fácil de conseguir gracias a las múltiples regulaciones de la butaca conductor y del volante, que se mueve en ambos planos.

Comparado con otros Volkswagen importados extrazona, la calidad general de ciertos plásticos no es la esperable,  y el Vento muestra aquí su realidad de auto pensado mas que nada para el mercado yanqui, donde ocupa lugares en la parte mas baja de la pirámide vehicular de Estados Unidos.  Esos plásticos de contrapuertas industrialmente pensados para un Jetta básico de 17.000 dólares en USA, extrapolados a un Vento GLI en Argentina de casi 40.000 dólares ciertamente desentonan y muestran cierta incongruencia para su segmento.

Los plasticos de las contrapuertas son un punto flojo en la percepción del calidad del Vento

De todos modos, y mas allá de las críticas que siempre recibe esta generación del Vento que mostró una merma importante en calidad percibida respecto a la generación anterior, sigue ofreciendo uno de los cascos mas sólidos y rígidos de su franja.  Y esto se nota perfectamente bien en esta versión deportiva, que con sus suspensiones mas rígidas, se desempeña como un auto mas deportivo que el resto de la gama, y no solo por unos calcos aplicados, alerones o llantas enormes.

Ya desde que nos subimos y lo ponemos en marcha mediante un botón en la consola central, sentimos el ronquido mas grave del motor. No es que posea un escape especial, si no que tiene un sistema que se ha ido popularizando en los últimos años, que es la amplificación electrónica del sonido del escape y del motor, pero solo hacia adentro del habitáculo, sin molestar al medio ambiente. Un ruido sintético, pero muy efectivo porque nos dá de lleno en los sentidos cuando lo arrancamos. La caja DSG, de seis relaciones, se hermana perfectamente con el motor 2.0 TSI de tercera generación, que declara unos 211cv de potencia máxima a las 5.800rpm.

Plazas traseras amplias y cómodas, un atributo histórico del Vento

Son unos caballos menos que los 220cv declarados por el Golf GTI, que le lleva una generación mas al Vento. Como todos sabemos, a veces las automotrices no declaran con precisión la potencia de sus motores, dando verdaderas sorpresas a la hora de  mostrar resultados. Este debe ser el caso del Vento GLI, que se muestra bastante mas brioso que si tuviera “solo” los 211cv declarados.

El andar del GLI en ciudad es un tanto áspero. Es la contracara de un auto que anda muy bien en alta y que se comporta con perfil deportivo. No obstante, tiene el despeje justo del piso para nuestras calles y rutas, y nunca lo sentimos tocar en ningún lado. Las cubiertas Continental ContiSport Contact en medida 235/40/18 con rango W que tenía nuestra unidad de pruebas, colaboraron a un rodaje sereno en ciudad, rutas y autopistas, sin penalizar por ello las prestaciones deportivas o la tenida en suelo mojado.

Tuvimos la oportunidad de poder incluso girar en el circuito número 5 del Autódromo porteño con el Vento GLI, y su desempeño es realmente atrapante. Por comenzar, la rumorosidad “sintética” del escape de la que te hablábamos antes, da lugar cuando lo subimos de vueltas, a un ruido de motor que por momentos nos hace acordar a un 6 cilindros aspirado. Es curioso, porque es un sonido diferente a cualquier de lo que oímos en otros modelos de VW equipados con este conjunto caja motor, pero es ciertamente atrapante. Invita a acelerar y disfrutar de la dinámica del auto. El Vento GLI solo está disponible con caja automática DSG de doble embrague –aunque inicialmente hubo un puñado de unidades manuales que llegaron al país- que se puede comandar desde la selectora de cambios, así como las levas detrás del volante.

El consumo urbano con este conjunto mecánico no es brillante, pero es lo esperable para un auto de estas prestaciones. Quien elija un sedán deportivo no se asustará si el consumo urbano ronda los 11 o los 12 litros cada 100 kms, pero si apreciará el carácter deportivo del Vento GLI cada vez que acelere, frene o doble fuerte. Como todos los motores 2.0 TSI del Grupo Volkswagen, llevado en ruta con serenidad a 130 km/h, donde el motor gira a solas 2.600 rpm en sexta marcha, tiene un consumo contenido para su porte, y en el caso de este GLI se conforma con 7.8 litros cada 100 kilometros recorridos. 

Impecables los frenos del GLI, acordes con las prestaciones del modelo. Con discos en las cuatro ruedas (los delanteros ventilados de 312mm y los traseros sólidos de 286mm), el GLI puede detener sus 1454 Kilos de peso de 100 km/h a 0 en solo 38 metros. Las suspensiones, independiente en las 4 ruedas, con sistema McPherson adelante y Multilink en el eje trasero, mantienen la línea en todo momento, permitiendo disfrutar el torque del auto en cada fase de aceleración, frenaje o curvas comprometidas. La lista de equipamientos es larga, aunque por el precio, algunas cosas creemos que quedan en la lista de las deudas. Entre lo mas remarcable, el GLI ofrece faros de bixenón y lavafaros, techo corredizo y pivotante de cristal, tapicerías de techo en color negro, tapicerías de cuero con costuras rojas, calienta asientos delanteros, climatizador bizona, espejos rebatibles eléctricamente y con desempañador, detector de fatiga del  conductor, iluminación activa en curvas, sensores de estacionamiento delanteros y traseros, entre lo mas destacable. Por el lado de la conectividad y el entretenimiento, suma el equipo con App-Connect y ademas tiene GPS propio, Bluetooth, lector de memorias  SD (uno para los mapas, otro para música) y una calidad de sonido bastante buena.

Quedaron en el olvido las regulaciones eléctricas de -al menos- la butaca del conductor, la camara de marcha atrás y los comandos por voz, que no están activados para nuestro mercado. Tambien podríamos pedirle, por un tema de comodidad en viajes, una rueda de auxilio con llanta de 18″ y cubierta homogénea con las demás cuatro, ya que trae una de chapa de 16, que en caso de pinchar en alguna ruta lejana, nos obligará a seguir camino a no mas de 80 km/h hasta poder conseguir comprar una igual a las 4 “titulares”. 

El Volkswagen Vento 2.0 TSI GLI solo se ofrece con caja DSG, a un precio de lista de 39.602 dólares (Mayo 2017), algo así como 630.000 pesos al cambio de la fecha. Está disponible en 5 colores de carrocería esta versión, en Blanco Puro (como el de las fotos), Plata Clara (nuevo color), Gris Platinum Metalizado y Rojo Tornado. La garantía es de 3 años o 100.000 kilómetros y  para los Volkswagen 0Km comprados en 2017, tienen el segundo y el tercer servicio de mantenimiento con mano de obra bonificada por la fábrica en todos los concesionarios del país. Qué nos encantó del Volkswagen Vento GLI:

  • Conjunto mecánico motor/caja DSG
  • Prestaciones deportivas
  • Sonido del motor
  • Caracterización deportiva del modelo (salvo el techo negro)
  • Estructura sólida, buena construccion
  • Balance de Suspensiones 

Qué no le perdonamos al Volkswagen Vento GLI:

  • Calidades de varios plasticos interiores no acordes al segmento y precio
  • Techo pintado en negro (discontinuado a partir de Junio 2017)
  • Algunos faltantes de equipamiento
  • Escasa disponibilidad en la red de concesionarios

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