Prueba: Toyota Yaris 1.5 S (AT)

Toyota amplió su oferta local de autos con la incorporación de este hatchback compacto del segmento B+. Lo probamos durante una semana y te contamos todo lo que nos gustó y lo que debe mejorar. Con galería de imágenes exclusivas por Martín Lübel.

Apareció por primera vez en suelo local en el Salón del automóvil de Buenos Aires 2015 (ver nota), como para ir midiendo las reacciones del público. Como fueron positivas, la marca japonesa comenzó la importación desde Tailandia de este modelo, en una sola versión, únicamente disponible con caja automática. Al igual que sucedió con el Etios, Toyota va tanteando la repuesta del público para luego ofrecer el modelo y eventualmente ir ampliando la oferta.  Lo cierto es que la brecha entre los modelos Etios y Corolla en el portafolios local de Toyota era muy amplia y hacía falta un producto intermedio como el Yaris. Además, la entrada de Toyota en el Campeonato Mundial de Rally WRC justamente con un Yaris (no este, pero el nombre suena igual), viene como anillo al dedo para apalancar al modelo en todos los mercados.

Parece que tiene antinieblas delanteros, pero no, son Luces de Marcha Diurna en LED

El Toyota Yaris que llega al país no es el mismo Yaris que verás en Europa, Estados Unidos o  Japón. Se trata de una variante más simple, con otro aspecto y –obviamente- mucho menos costo de producción que el Yaris “primermundista”. Incluso el Yaris “global” es mas pequeño que el que podemos comprar en Argentina hoy y estaría mas cercano al tamaño del Etios que el de ese Yaris para mercados emergentes asiáticos.
Su estética exterior es particular. Si bien los gustos son relativos, hay ciertos cánones que atraviesan todo el mercado y más o menos dan cuenta cuando un auto está simplemente “bien logrado”. El Toyota Yaris es un hatchback de 5 puertas convencional, sin particularidades de diseño notables, y al igual que el Etios, demuestran desde su aspecto que son autos “low cost” en su génesis. Esto no quiere decir que esté mal construido, para nada. Vamos a que el buen diseño se paga -y mucho- con largas horas de desarrollos, pruebas e investigación y en el caso del Yaris, así como con el Etios, se nota que no son modelos de enormes recursos.

Llantas de aleación de 15″ con neumáticos 185/60

El acortar o simplificar este proceso de diseño, también es hacer un vehículo de costo menor. Y este es el caso de este Yaris que llega a Sudamérica, al menos en el aspecto estético. Ciertos recursos de diseño, innecesariamente complejos, como la resolución del parante C y toda la vista de ¾ traseros, más el faro posterior, el “rulo” sobre la chapa alrededor de las manijas externas de puertas, y los “bigotes” que arma la grilla frontal, marcan un estilo que no es el mismo que el que ostentan productos globales como Corolla, Hilux, Camry, solo por nombrar algunos.
En el interior, algo se repite del patrón de simpleza en diseño, aunque de modo más medido o con menos evidencia. Lo que salta a la vista es, en tiempos de sistemas de info-entretenimiento integrados, la adopción de un equipo doble DIN desmontable y de líneas rectas, suena más a solución aftermarket que a un producto lanzado en 2016. Además, incita a que los amantes de los ajeno lo puedan mirar fácilmente extraíble por la universalidad de su tamaño.

Es difícil poder abstraerse de estas claras cuestiones de diseño simple, para concentrarse en el producto como un todo, porque hay un divorcio palpable. Por qué? Porque afortunadamente, todo lo que pueda hacer “ruido al ojo”, deja de ser una preocupación cuando manejamos el Yaris. La calidad de ensamblaje, la suavidad de marcha, su desempeño general, lo dejan muy cercano a un Corolla, es decir, a un referente de clase mundial dentro de la marca. Podríamos decir que el Yaris está (conceptualmente) más cerca de un Etios a nivel desarrollo de diseño, pero más cercano a un Corolla si tenemos que analizar su rendimiento, su conducción, su tacto.

El interior, simple y funcional, entrega 5 plazas cómodas para su tamaño, con buenas butacas delanteras y un piso trasero completamente plano, que ayudan a que un quinto pasajero viaje cómodo. Tal vez quede un poco apretado a lo ancho, porque el ancho total del auto sigue siendo el de un segmento B+, pero mas cómodo que en cualquier competidor local como pueden ser un Fiat Punto, un Citroën C3, un Fiesta, un 208 o un Sandero.

Sin contar además que ofrece apoyacabezas y cinturones de seguridad inerciales de tres puntos para todos sus ocupantes. Podríamos decir que para llevar 5 personas (bien retenidas) el Yaris se lleva las palmas entre sus pares, no solo por cierta comodidad que da el piso plano, si no tambien por los elementos de seguridad pasivos, a los que se suman los ganchos ISOfix. Mejor que cualquier otro auto Mercosur.

Los plásticos interiores, si bien son rígidos y de plástico tirando a brillante (lo cual no suma precisamente sensación de calidad), están muy bien encastrados y no mostraron quejidos durante nuestras pruebas ni asperezas al tacto. Es asi, el Yaris se demostró sumamente solido y bien armado durante todas nuestras pruebas.

El piso trasero plano aporta muchísimo al confort de las plazas traseras

El ambiente interior, pese a ser todo negro, tiene detalles que le otorgan algo más de calidez y calidad, con insertos en plástico símil aluminio, tapizados con costuras en color rojo, y un efecto símil costura sobre el canto de la plancha, parecido a como tienen el Corola y la Hilux. La posición de manejo es muy buena, con butaca con regulación en altura, pero queda en el debe la regulación en profundidad del volante, que solo pivota en altura.

El cuadro de instrumentos es un tanto complejo de leer, a lo que se le suman molestos reflejos a ciertas horas del día en los plásticos curvos que cubren cada esfera.  La computadora de abordo, demasiado básica en la información que brinda, además, para ir alternando de pantallas hay que usar el botoncito que aflora desde reloj indicador de combustible. Demasiado “Low Cost”!  Tampoco tiene aguja indicadora de temperatura del motor. Nos llamó la atención que el equipo multimedia tuviera control remoto tipo “hogareño”, es decir una pieza que va suelta en el auto. Tiene un lugar (poco intuitivo) adentro de la guantera, pero es poco práctico, aunque los niños en las plazas traseras se divertirán cambiando música desde sus asientos. 

El volante, de impecable grip y diámetro, forrado en cuero cosido , aloja comandos de audio a la izquierda. El detalle de las costuras rojas le suma detalle y calidad. Fue muy fácil encontrar la posición ideal para manejar, con buenas butacas, cómodas y de dureza ideal para largos viajes. Completa el equipamiento con pack eléctrico, espejos plegables eléctricamente, sensores de estacionamiento trasero, aire acondicionado manual, pero deja debiendo el control de velocidad crucero, algo muy apreciado en autos automáticos.La motorización del Yaris corre por cuenta del conocido 4 cilindros naftero de 1.5 litros 2NR-FE que ya conocemos del Etios, solo que con algunos caballos más. En este caso tiene 107cv (@ 6.000 rpm) contra los 103cv de su pequeño hermano. Con 16 válvulas y sistema variable de apertura de válvulas, el torque máximo es de 140Nm a las 4.200 rpm. Es un motor simple, elástico y rendidor.  

Y llegamos a hablar de la caja automática, del tipo CVT, es decir de variador continuo por correas, una característica de este modelo, ya que no se ofrece en variante manual. Esta caja, heredada del Corolla, se comporta de manera suave y progresiva. Tiene un modo Manual para que podamos pasar los cambios a voluntad, algo que es bienvenido en caminos de montaña o terrenos un poco mas deslizantes que requieran que el conductor mantenga el control de las vueltas del motor. No será de las cajas más modernas y deportivas – el perfil de usuario del Yaris claramente no lo es- pero brinda un confort de manejo inigualable entre sus pares. Tal vez esto sea una de las impresiones más solidas con las que nos quedamos del Toyota Yaris: es súper cómodo de manejar en ciudad y autopistas.  Mucho mejor de lo que otros competidores de franja con caja automática puedan ofrecer, especialmente por el bajo consumo, algo que suele ser el talón de Aquiles en muchos autos chicos/medianos con cajas automáticas convencionales.
O bien porque las cajas son perezosas en su combinación con sus pequeños motores aspirados, o porque tienen pocas marchas (recordemos que aun hay modelos de PSA y de Toyota con cajas AT de 4 relaciones!), o porque son cajas automatizadas que el mercado finalmente no aceptó demasiado (caso las I-Motion de VW o las Dualogic de Fiat). El caso del Yaris es para destacar también el consumo en ruta, que gracias a que esta caja CVT emula 7 relaciones, circula a relativas bajas vueltas, por ejemplo viajando a 130 km/h el motor gira a solas 2.700 rpm, consumiendo unos 7.8 litros cada 100 Km. La contracara es que el tanque de nafta es pequeño y con solo 42 litros de capacidad los viajes largos requerirán mas paradas a repostar.

Las suspensiones y los frenos ofrecen un esquema clásico en este tamaño de vehículo: suspensión delantera tipo McPherson y eje posterior de eje rígido, así como discos de freno delanteros ventilados y tambores atrás. En este aspecto, no caben demasiadas criticas para el Yaris, ya que se inscribe dentro de lo necesario para su tipo de uso. La dirección, del tipo eléctrica, también cumple con su función satisfactoriamente.

El baúl es de 326 litros de capacidad, ampliables si rebatimos ambos respaldos posteriores, que afortunadamente son asimétricos, permitiendo mayor modularidad. Es mas grande que otros modelos del segmento B y B+, como un Peugeot 208 (318l.), Fiat Punto (280l.), Nissan Note (282l.), Ford Fiesta (281l.), siendo mas parecido al tamaño que ofrece un Renault Sandero (320 litros), solo para nombrar a algunos.

Es más, es bastante mas cercano a hatchbacks del segmento C, como el Focus Hatchback, que tiene 316 litros o el Golf que tiene 340 litros en las versiones que llegan a nuestro país. Así que nada mal el baúl del Yaris para quien busque un 5 puertas compacto, con un largo total bastante contenido (4.11 metros). El baúl se presenta bien terminado, completamente alfombrado y bajo el piso del mismo, se aloja la rueda de auxilio, que es de aleación y del mismo tamaño que las demás. Una grata sorpresa, siempre bienvenida.

 El Toyota Yaris se vende en una sola versión, denominada “S” y solo con caja automática CVT.  Al momento de esta prueba su valor de lista es de 349.100 Pesos. Está disponible en 8 colores de carrocería, tiene 3 años de garantía o 100.000 kilómetros.

Qué nos encantó del Toyota Yaris 1.5 S:

  • Calidad general
  • Nivel de seguridad pasiva
  • Conjunto caja/motor
  • Caja CVT suave y con modo Manual
  • Consumo contenido
  • Auxilio homogéneo
  • Amplitud interior

Qué no le perdonamos al Toyota Yaris 1.5 S:

  • Diseño exterior conflictivo
  • Precio competitivo elevado
  • Faltantes en seguridad activa (sin ESP ni airbags laterales)
  • Equipo de info-entretenimiento anticuado y sin GPS
  • Sin faros antiniebla 

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