Prueba: DS4 1.6THP Crossback

Durante una semana pudimos probar el DS4 en su variante Crossback, una suerte de versión aventurera del particular hatchback francés. Conclusiones sobre el modelo, así como como una galería de imágenes exclusivas por Martín Lübel, a continuación.

Allá por mediados de 2012 nos subíamos por primera vez al -por entonces- Citroën DS4 SoChic, un producto distinto, ya sea por su concepción estética, como por su calidad y equipamiento. Pasaron algunos años y DS pasó a ser una marca en sí misma, buscando pertenecer al segmento premium y separandose claramente de la vocación generalista de Citroën.

Ahora, con un leve restyling que altera sobretodo el frente del auto, adoptando una parrilla específica y manifestando unicamente la denominación DS tanto en su exterior como en el interior, llega a nuestro mercado en esta inédita versión Crossback. Paralelamente, tambien se sigue ofreciendo la version “So Chic” en aspecto tradicional, sin estos aires de aventura en su carrocería, y pronto se sumaría una versión “Performance”, con aspecto más deportivo. 

En comparación a la versión que se vendía antes, y descontando la nueva trompa DS, el DS4 Crossback suma apliques en plástico negro sobre el canto de los pasarruedas, alerón sobre portón trasero en negro brillante, color que se repite en las llantas de 18 pulgadas, en las carcasas de los retrovisores y en parte del paragolpes delantero.

Como novedad también encontramos unos apliques de techo en color aluminio satinado, como racks portaequipajes. Por el resto, no hay grandes novedades, y en algún punto es mejor, ya que el ya de por si original exterior del DS4 no requería de muchos retoques para seguir vigente. Es un auto atractivo y las muestras de aprecio por la calle durante la semana que lo probamos se repitieron a diario. Su aspecto compacto y deportivo sigue luciendo manijas de puertas convencionales solo en las puertas delanteras, dejando las manijas traseras disimuladas en el parante trasero, exaltando de esta manera la voluntad de parecer un coupé aunque haya 4 puertas.  

En la trompa observamos también los nuevos faros “DS LED Vision”, más sofisticados que los anteriores, que combinan la tecnología LED con el bixenon para las luces bajas y altas. Los LEDs conforman un conjunto estético llamativo y contiene  tres elementos poliédricos que asemejan piedras preciosas talladas.  

En el habitáculo también hubo cambios, mayormente tecnológicos. Lo que mas salta a la vista en la incorporación de la pantalla táctil de 7 pulgadas, que suma “Mirror Screen”, el sistema multimedia para Android y Apple que ofrece una integración superior entre el auto y nuestro smartphone, permitiéndonos incluso hasta navegar en la web en la pantalla del auto. También las tres esferas de los relojes principales tuvieron una actualización en su gráfica, que se ve mas moderna y legible, y que siempre mantiene el sistema de configuraciones de colores a gusto del usuario.

El sistema multimedia, además del Mirror Link mencionado, ofrece navegador GPS, radio y entradas de sonido variadas (tomas USB, lector de CD, función Bluetooth) y funciones relacionadas con la ayuda a la conducción. Los mandos incorporados al volante se han simplificado para facilitar su uso.

Así, el volante presenta dos teclados de control: el de la izquierda para el limitador/regulador de velocidad, y el de la derecha para la radio y el menú del teléfono. No obstante esta renovacion, al volante lo seguimos encontrando un un grip demasiado fino, y faltan unas levas para poder disfrutar mas del manejo de la caja secuencial.

Es una pena que un modelo con estas aspiraciones no tenga un mejor volante, al final y al cabo, es nuestras principal “interfase” sensorial con el vehículo y el DS4 merecería algo mejor que el mismo volante que un Citroen C4 Lounge nacional de la mitad de precio!

El sistema multimedia se refuerza con el equipo de audio HI-FI de Denon con subwoofer incorporado que suena muy bien. El acceso al auto y el arranque “Manos Libres” permite abrir, cerrar y poner en marcha sin necesidad de introducir la llave, basta pulsar el botón START para poner en marcha el motor. Con solo tener la llave en el bolsillo, bastará. Y una vez que uno se acostumbra al sistema, no hay vuelta atrás, es comodísimo. 

Los asientos del DS4 Crossback están tapizados en cuero bicolor, como en nuestra unidad de pruebas que combina el negro y el blanco, pero también hay una versión con cuero monocromo negro para quien desee menos contraste visual en el habitáculo. Además, tiene paños microperforados en el parche central y se combina con costuras en hilo clarito.

La butaca del conductor es regulable eléctricamente, con dos posiciones memorizables, y junto a la delantera derecha, ambas ofrecen calefacción y funciones de masajeador de espalda. La posición de manejo es muy buena, con suficientes reglajes de butaca y volante, pero insistimos en que el DS4 tiene el volante “equivocado” para un modelo con estas pretensiones.

Está claro que es la “Primera Generación” del modelo DS4, el puntapié de Citroën hace unos años de querer hacer una marca diferente y más arriba en la escala del mercado, pero todavía hay demasiados elementos en común con Citroën en el habitáculo, que quedan a la vista y al tacto del usuario. Esto a nuestro entender no ayuda a subir peldaños en la escala de los autos premium. Seguramente en las próximas generaciones de DS3 y DS4 veremos esto corregido, y si así no fuera, será difícil que DS pueda sostener la voluntad de ser Premium por mas buen auto que sea. 

A nivel calidades, terminaciones, texturas, encastres y hasta aislación acústica se nota que estamos en un auto de fabricación francesa, y eso sea probablemente el mayor factor de diferenciación respecto a otros hatchbacks medianos del segmento C contra los que el DS4 podría competir en Argentina. Su posicionamiento es difícil de encuadrar y responde más al impulso del consumidor que a una comparación racional.  Pero queda claro que el precio es conflictivo, porque por el mismo valor se puede comprar un Volvo v40, un Audi a3 o un BMW Serie 1, sólo para nombrar algunos modelos premium.

Las plazas traseras son un punto de tensión en este modelo. Por un lado hay que reconocerles a los diseñadores de DS -bajo el mando de Thierry Metroz a quien entrevistamos en París en 2012– la determinación en la elección de un partido que sin dudas causaría controversias. Hay que apreciar el gesto y la postura de ser fieles a una idea, sin caer en el común del mercado, sea premium o no. La elección estética de una silueta como la del DS4, emulando una suerte de coupé, tiene su costo en habitabilidad y acceso a las plazas traseras. Y nos damos cuenta ni bien queremos subir o bajar de las plazas traseras. 

No obstante, esto no debería ser un inconveniente para quien elija un DS4, puesto que es una compra netamente impulsada por el gusto. El DS4 es sin dudas para quienes quieren un auto diferente y que rompa con varios moldes. Al final y al cabo es el espíritu que siempre estuvo detrás de Citroën, el de la innovación, la diferencia, la vanguardia, muchas veces incomprendidas, otras simplemente un capricho poco justificable, pero que siempre le dieron fuerza a la marca como eje. De hecho, otra peculiaridad de esta época en los Citroen y el DS4 no es ajeno, es el gran parabrisas panorámico, que ofrece una visión ampliada hacia adelante y un poco hacia arriba. Tendrá sus defensores y sus detractores. 

Por el lado mecánico y de la dinámica, conducir este DS4 es muy agradable y placentero. En esta nueva variante Crossback, las suspensiones son 30mm mas altas que en las versiones “comunes”, lo cual le da un extraño despeje pese a las llantas de 18 pulgadas y neumáticos de perfil bajo, que contrastan en el mensaje sobre el tipo de terreno que podríamos encarar con este auto. Pero, acaso no sucede lo mismo con vehículos carísimos como un BMW X6 o un Mercedes GLC?

Apenas áspero en su andar citadino, el DS4 Crossback ama la ruta y se comporta muy bien a velocidad, tanto en lo recto como en curvones veloces, donde apoya con aplomo y transmite trayectorias seguras. Uno siente que el auto responde muy bien, y es por ello que antes decíamos que es una lastima que el volante no tenga un grip y unas levas de cambios como para disfrutar más y mejor de esta experiencia! Por supuesto que se puede usar la caja en modo manual e ir pasando las marchas a voluntad con la selectora, pero sabemos que no es lo mismo.

Hablando de la caja de velocidades, la misma es la conocida AT6 Tiptronic con convertidor de par que ya conocemos de otros modelos PSA con este motor THP. De funcionamiento suave y correcto, con sus 6 relaciones se hermana perfectamente con el motor 1.6 litros turbo/nafta de 163 cv. El torque disponible es de 240 Nm desde las 4.000 rpm. Es un motor elástico, con buena dosis de torque que favorece las recuperaciones sin demasiada necesidad que la caja rebaje muchas marchas en modo “Drive”. También tiene un modo “Sport” que estira los cambios hasta casi el corte y un modo Manual que permite decidir al conductor cuando pasar la marcha. Este modo permite la retención del cambio, lo cual es ideal por ejemplo para el “freno motor” en caminos de montaña. El DS4 acelera de 0 a 100 km/h en 8.9 segundos, llegando a una maxima declarada por la fabrica de 212 km/h. 

El baúl del DS4 está muy bien terminado y está a la altura de los mejores de su categoría. Correctamente revestido, muestra un respaldo del asiento posterior rebatible en partes asimétricas,  y una puertita pasa-esquíes, que permite meter al habitaculo elementos finos y largos. De los 359 litros de capacidad standard del baúl, una parte en el lateral es invadida por el subwoofer y la potencia Denon. Del otro costado, la astuta luz del baúl se saca como linterna recargable y es un muy buen “amenity” que ya vimos en otros Citroen fabricados en Europa. Tan genial y simple, debería ser la norma en todos los autos!

Por debajo del piso alfombrado encontramos la rueda de auxilio, que no es homogénea. Quien pinche una goma lejos de la civilización como para reparar o reponer uno de los cuatro neumáticos Michelin Pilot Sport en 225/45/18 que trae el DS4 Crossback, deberá transitar a no mas de 80 km/h con el auxilio en medida 135/90/16 con llanta de chapa. Viendo la imagen de la rueda de repuesto en el baúl, queda claro que una llanta de aleación como las demás 4, con su enorme neumático, no cabría en el espacio para el auxilio.

En conclusión, el renovado DS4 Crossback es un auto especial, único en el mercado. Es para aquellos clientes que sucumban frente a su estilo y refinamiento y no le importe pagar unos pesos de más por todo ese “allure”, como le dicen los franceses al aura especial que rodea a un objeto de deseo. Es un buen auto, de calidad, bien construido, con algunas limitaciones de habitabilidad por su elección de estilo, y un tanto pasado de precio comparativo. Pero, como todo objeto de deseo, o de moda, su compra no es racional, ni debe intentarse defender más que con un aplomado y contundente “porque me gusta”.
El precio de lista a Febrero de 2017 para el DS4 -tanto en versión So Chic como en versión Crossback, es de 44.230 Dólares. al cambio del día son unos 703.257 pesos. La garantía es de 3 años o 100.000 kilometros y esta disponible en cuatro colores. El “Orange Tourmaline” es el de nuestra prueba, pero tambien se ofrece en Blanco Nacarado,  Gris Artense y Negro Perla Nera, todos metalizados. 

Qué nos encantó del DS4 Crossback:

  • Diseño exterior osado
  • Calidad de fabricación
  • Motorización eficiente
  • Consumo en rutas
  • Equipamiento tecnológico
  • Equipamiento de seguridad

Qué no le perdonamos al DS4 Crossback:

  • Consumo urbano mejorable
  • Plazas traseras pequeñas y de difícil acceso
  • Ventanillas traseras fijas
  • Volante de grip fino y sin levas
  • Precio elevado
  • Auxilio temporal

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